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“Hombres nuevos”… y baratos

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Messaggio Da MAXHABANA Lun 31 Dic 2012 - 9:48


LA HABANA, Cuba, diciembre, www.cubanet.org -En su alegato y promesa al pueblo de Cuba que intituló La Historia me absolverá, Fidel Castro escribió en 1953: “Ningún maestro debe ganar menos de doscientos pesos, como ningún profesor de segunda enseñanza debe ganar menos de trescientos cincuenta, si queremos que se dediquen enteramente a su elevada misión, sin tener que vivir asediados por toda clase de mezquinas privaciones”.

La unidad monetaria nacional tenía en aquella época un valor idéntico al de la divisa estadounidense, y si no perdemos de vista que cada dólar de los años cincuenta, por su poder adquisitivo, equivale a unos ocho de los actuales, entonces basta una sencilla multiplicación para comprender que, sólo para mantener el nivel de vida prometido por quien después se convirtió en Máximo Líder, un maestro primario cubano debería ganar hoy unos mil seiscientos dólares mensuales…

Como se sabe, los salarios que devengan en la actualidad esos trabajadores intelectuales equivalen a… ¡menos del dos por ciento de esa suma! Aquellos generosos ofrecimientos quedaron en letra muerta porque la promesa nunca se cumplió. Hoy existe una alarmante falta de docentes en toda la Isla, déficit que se ha tratado de cubrir con jóvenes improvisados, carentes de vocación —los llamados “maestros emergentes”—, que han hecho descender de modo alarmante la calidad de la enseñanza en nuestro Archipiélago.

Salarios análogos devengan los representantes de diversos oficios que, como consecuencia de ello, se encuentran en vías de extinción. Algo similar sucede con algunas profesiones —incluso médicos, abogados, ingenieros— cuyos miembros, aunque pueden percibir ingresos algo superiores, las abandonan para dedicarse a actividades más lucrativas, como cargar maletas o servir mesas, ya sea en el extranjero —si logran emigrar— o en la misma Cuba.

Los propagandistas del régimen expresan gran indignación por lo que denominan “robo internacional de cerebros”. Pero esa ira sólo se dirige a los profesionales que, al trabajar en otros países, lo hacen fuera del control de las autoridades castristas. Si se trata de especialistas cuyos opulentos salarios extranjeros son pagados directamente al régimen cubano (que se queda con la parte del león y pasa a los técnicos una modesta mesada), entonces ya no se habla de robo, sino de “internacionalismo”.

Tampoco existe preocupación alguna cuando un profesional que no puede viajar al extranjero, desesperado por sus magros ingresos, el exceso de trabajo y las pésimas condiciones, deja de ejercer su carrera para desempeñarse como maletero, dependiente o vendedor de maní. Este despilfarro interno de talento —que constituye una triste realidad en la Cuba de hoy— no despierta la menor preocupación en los actuales jerarcas de La Habana.

Mientras tanto, ahora se autorizan pequeños negocios, como los que durante tantos decenios fueron perseguidos y reprimidos. La condición fundamental que deben llenar para ser permitidos es mantener su pequeñez, como virtuales bonsáis. La política tributaria está concebida con ese fin, pues nadie debe incurrir en lo que el régimen considera un grave delito: enriquecerse. No en balde quienes tienen una vida por delante aspiran a emigrar, sin importar mucho a dónde.

Si hoy en día el peor par de zapatos cuesta doce dólares (más de medio sueldo mensual) y si un litro de aceite vegetal de baja calidad vale 2.40 dólares (un octavo del salario medio), entonces, ¿quién se asombrará porque la paga no baste ni remotamente para enfrentar los gastos corrientes de casa, comida, pareja, hijos, ropa, calzado, aseo, transporte, medicinas, agua, gas, electricidad, teléfono, reparaciones, esparcimiento, o cualquier otra cosa que pueda presentarse!

Como regla, esos salarios, prestaciones o ganancias no rebasan el límite internacional de pobreza; o sea, un dólar diario. Esto ha determinado que, según el recién concluido censo, la población cubana haya mermado en vez de aumentar. Esto sólo había sucedido en Cuba cuando la Reconcentración, aplicada por el capitán general español Valeriano Weyler durante la Guerra de Independencia, a fines del siglo XIX.

El problema consiste en que las parejas cubanas evitan hoy por todos los medios tener unos hijos que, con una economía que es puramente simbólica, les resulta imposible atender de manera apropiada. Si esto afectara sólo a los humanos, tal vez el gobierno, guiándose por su concepto de que lo más importante son la Patria y “la Revolución”, estaría justificado ante sus propios ojos por no prestarle mucha atención.

Pero es que también afecta de manera muy profunda al país, tanto en su presente como en su futuro, porque ante esa sombría realidad económica desaparecen la creatividad y el interés por los estudios o la superación. Se pierde el interés por el trabajo, la puntualidad y el cumplimiento o la alta productividad, al hacerse evidente que el esfuerzo y el sacrificio no van a reportarle nada a nadie.

Martí señaló muy acertadamente: “Se necesita ser próspero para ser bueno”. Sin un grado mínimo de bienestar se hace extremadamente difícil ser siquiera honrado. Hay una prueba irrefutable de que esto sigue siendo válido hoy: En 1959 existían sólo catorce prisiones en toda Cuba; hoy hay varios centenares. Todas ellas están abarrotadas de “hombres nuevos” formados por “la Revolución” al ahorrativo equivalente de veinte dólares mensuales, si no menos.

TRADUZIONE

L'Avana, Cuba, dicembre, www.cubanet.org-In la sua richiesta e la promessa al popolo di Cuba, che ha intitolato La storia mi assolverà, Fidel Castro ha scritto nel 1953: "Nessun insegnante dovrebbe guadagnare meno di duecento dollari, come ogni insegnante di secondo l'insegnamento deve guadagnare meno di 350, se vogliamo coinvolgere pienamente la loro alta missione, senza dover vivere assediata da ogni sorta di privazioni piccoli ".

L'unità monetaria in quel momento aveva un valore identico a quello del dollaro, e se non si perde di vista ogni dollaro degli anni Cinquanta, il loro potere di acquisto, pari a circa otto della corrente, poi basta una semplice moltiplicazione capire che, solo per mantenere il tenore di vita promessi da chi in seguito divenne leader Massimo, un maestro elementare cubano deve vincere oggi circa 1600 dollari al mese ...

Come è noto, i salari guadagnati da questi lavoratori presentano intellettuale è uguale ... meno del due per cento di tale importo! Quelle generose offerte erano lettera morta, perché la promessa non è mai stata soddisfatta. Oggi c'è una allarmante mancanza di insegnanti in tutta l'isola, che il disavanzo ha cercato di incontrare i giovani improvvisati, privi di vocazione cosiddetti "maestri emergenti" - che ne hanno fatto un preoccupante calo della qualità dell'insegnamento nel nostro Arcipelago .

Stipendi analoghi recanti rappresentanti di vari mestieri, che, di conseguenza, sono in pericolo. Qualcosa di simile accade con alcune professioni, tra cui medici, avvocati, ingegneri, i cui membri, anche se possono ricevere reddito leggermente superiore, il permesso di svolgere attività più redditizie, come portare i bagagli o ai tavoli, sia all'estero, se emigrano o nella stessa Cuba.

Propagandisti del regime ha espresso grande indignazione in quello che chiamano "rapina cervello internazionale". Ma che la rabbia è rivolta solo ai professionisti, di lavorare in altri paesi, lo fanno fuori dal controllo del regime di Castro. Se si tratta di specialisti stranieri la cui opulenta stipendi sono pagati direttamente al regime cubano (che ottiene la parte del leone va ai tecnici e un modesto stipendio), allora non si parla più di furto, ma di "internazionalismo".

Né vi è alcuna preoccupazione quando un professionista che non possono viaggiare all'estero, alla disperata ricerca di loro scarse entrate, superlavoro e alle scarse condizioni, cessa di esercitare la sua carriera per servire come un facchino, o venditore di noccioline dipendente. Questo spreco di talenti interno, che è una triste realtà di oggi Cuba non destare alcuna preoccupazione nella gerarchia attuale dell'Avana.

Nel frattempo, le piccole imprese sono permessi, come per tanti decenni furono perseguitati e repressi. La condizione fondamentale che deve soddisfare per poter mantenere la loro piccolezza, e virtuale bonsai. La politica fiscale è stato progettato per questo scopo, perché nessuno dovrebbe impegnarsi in ciò che il regime considerato un grave reato: ricco. Nessuna meraviglia che coloro che hanno una vita davanti aspirano ad emigrare, non importa molto dove.

Se oggi la peggiore paio di scarpe costa dodici dollari (più di mezzo stipendio mensile) e se un litro di bassa qualità olio vegetale valore di $ 2.40 (un ottavo del salario medio), allora chi sarà sorpreso perché la paga non è non abbastanza per soddisfare i costi di gestione di casa, cibo, famiglia, bambini, vestiti, scarpe, articoli da toeletta, trasporti, medicina, acqua, gas, elettricità, telefono, riparazioni, intrattenimento, o qualsiasi altra cosa che possa sorgere!

Di norma, questi vantaggi, salari o profitti non superano la soglia internazionale di povertà, cioè un dollaro al giorno. Questo ha determinato che, secondo il censimento appena concluso, la popolazione cubana è diminuita, anziché aumentata. Questo è successo solo a Cuba, quando la Disciplina e applicata dal generale spagnolo Valeriano Weyler capitano durante la guerra d'indipendenza alla fine del secolo XIX.

Il problema è che oggi le coppie cubane evitare con tutti i mezzi sono pochi bambini, con un'economia che è puramente simbolico, non sono in grado di rispondere in modo appropriato. Se questo influirà solo gli esseri umani, forse il governo, guidato dal suo concetto che le più importanti sono la patria e "Revolution", sarebbe giustificato ai suoi occhi di non prestare molta attenzione.

Ma è anche molto profondamente colpisce il paese, sia nel presente che nel futuro, perché prima che la triste realtà economica scompare la creatività e l'interesse per gli studi o superare. Si perde interesse nel lavoro, la puntualità e il rispetto o elevata produttività, è diventato evidente che l'impegno e il sacrificio non riferire niente a nessuno.

Marti ha detto molto giustamente: "Devi essere bello per essere prospero". Senza un livello minimo di benessere è estremamente difficile essere ancora onorato. Vi è la prova inconfutabile che questo è ancora vero oggi: Nel 1959 c'erano solo quattordici carceri in tutta Cuba, ma oggi ci sono diverse centinaia. Tutti loro sono pieni di "uomini nuovi" composto "la rivoluzione" parsimonioso equivalente a venti dollari al mese, se non meno.

MAXHABANA

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